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FORMENTERA: Arenas blancas, aguas transparentes con azules sorprendentes
Área Profesional

Folclore de Formentera

A pesar del pequeño tamaño de la isla de Formentera, sus habitantes viven sus fiestas y tradiciones de una forma muy especial. Estos actos de celebración sirven para recordar y perpetuar tradiciones rurales y así poder mantener intactas las costumbres de antaño.

Para mantener vivas las costumbres y el recuerdo de los campesinos y pescadores de Formentera, se celebran bailes donde los residentes se visten con el traje típico y se interpretan diferentes melodías con instrumentos autóctonos. Con esto se busca transmitir a las nuevas generaciones y a los turistas las antiguas tradiciones de la isla.

Los bailes tradicionales de Formentera están íntimamente ligados a los de sus hermanas Baleares y son el reflejo de las diferentes culturas que han pasado por las islas. Los más conocidos son la 'curta', la 'llarga' y 'les nou (o dotze) rodades'. En ellos, el hombre danza dando saltos alrededor de la mujer sin darle nunca la espalda mientras ella cabizbaja y con la mano sujetando su falda larga da pequeños pasos. La figura masculina no toca a la femenina en ningún momento para mostrar su respeto y admiración.

Nadie puede asegurar con exactitud la procedencia de estas danzas folclóricas. Existen varias teorías sobre su origen, algunas atribuyen los saltos del hombre a una antigua danza guerrera oriental, otras interpretan la danza como un antiguo ritual a los dioses en el que la mujer simbolizaría la figura de una diosa o incluso la luna.

Hoy en día, los ancianos aún recuerdan como se bailaban estas danzas en las casas con motivo de una celebración familiar, las matanzas o las bodas.

Actualmente, existen varios grupos folclóricos conocidos como 'collas' que bailan en las fiestas patronales y en días conmemorativos. Es común, que en las bodas locales se regale a los novios este baile tradicional y que la 'colla' anime a bailar a los recién casados.

Imagen cedida por la Conselleria de Turisme de Formentera
Imagen cedida por la Conselleria de Turisme de Formentera
Imagen cedida por la Conselleria de Turisme de Formentera

Trajes tradicionales

Entre los trajes tradicionales, sobresalía la vestimenta de los novios en las bodas: él vestía camisa bordada, pantalón blanco, chaleco, pañuelo y cinturón rojo; ella lucía bajo su larga falda varios refajos hasta los pies, un delantal, un bonito mantón bordado y un pañuelo en la cabeza. Además, la novia portaba una importante cantidad de joyas entre las que destacaban laboriosos collares y 24 anillos de oro como símbolo de la dote. Si entre los bailes no encontramos una procedencia clara, en los trajes y la ornamentaría isleña sí se intuyen influencias púnicas, así como de Oriente Próximo y otras regiones del Levante peninsular.

Instrumentos Musicales

Por su parte, los instrumentos musicales son un elemento esencial en las danzas de Formentera y de Baleares. Todos ellos se basan en la percusión y están elaborados artesanalmente con materiales autóctonos.

Son típicas las 'castanyoles' (grandes castañuelas de madera de enebro), el tambor hecho de madera de sabina, la flauta obtenida de rama de adelfa, el espasí u hoja sin mango de una espada que se golpea con una daga y, la más popular, la xeremia. Este último instrumento está compuesto por un saco de piel u otro material y pertenece a la familia de las cornamusas. Su sonido es penetrante y suele acompañar a las fiestas populares de las islas desde tiempos remotos, básicamente, es un imprescindible en cualquier celebración. Al intérprete de la xeremia se le denomina xeremier y normalmente va acompañado de un flabioler, que hace sonar el flabiol (una especie de flautín pequeño). El flabioler hace sonar el flabiol con la mano izquierda mientras que con la derecha percute un pequeño tambor llamado tamboril. En los cantes y bailes de las islas estos instrumentos musicales son imprescindibles, ya que suele predominar la percusión sobre la melodía sostenida de una voz humana, la cual en ocasiones alarga las estrofas con un curioso tartamudeo silábico.